¿Cómo curarnos de la frialdad afectiva? ¿Por qué creer aún en los dualismos? ¿Se puede hacer algo?
domingo, 5 de septiembre de 2010
Marcel Schwob
viernes, 30 de julio de 2010
Querido Fritz
¿Por qué es tan buen psicólogo?
viernes, 9 de julio de 2010
Goteo y aspiraciones

Dosis.
En algún momento enuncié la dosificación “La dosificación que recibimos del estado actual de las cosas, nos hace que lo más aberrante sea nada, nada tiene sentido, todo es igual y sin importancia” (Compormantéstica. Octubre de 2010). Pero este concepto no está explicitado ó que se entiende por él desde esta perspectiva. La dosificación remite a medicación, a la administración diario de un producto con algún determinado fin (sea terapéutico o preventivo), la cantidad de la dosis esta indicada en base tal fin y parámetros del sujeto al cual se le va a administrar (sea ñiño, adulto, adulto mayor, hombre, mujer, peso, etc.). Este proceso es programado tiene su lapso de tiempo fin de la enfermedad o en el caso preventivo una baja de la cantidad o períodos de descanso o alternancia de fármacos, para evitar los riesgos de toxicidad y acostumbramiento. La toxicidad puede acarrear diferentes efectos colaterales: disfunciones hepáticas, renales, cardíacas y neurológicas (crisis epilépticas, parkinsonismos, etc.). El acostumbramiento acarrea que con el tiempo, el sujeto requiera para su vida diaria si o si el producto farmacológico terminando en la suba de la dosis para lograr los efectos o cambiar a productos más fuertes.
Con este movimiento general de lo que puede ocurrir con la dosificación de un producto específico en un contexto bien determinado, quisiera mostrar un movimiento similar pero en otra situación o cuadro. La violencia. Día a día vemos o nos enteramos de situaciones de violencia (piense la situación de violencia que usted desee: familiar, en los espectáculos deportivos, de género, por edad, elección sexual, raza, credo, nacionalidad, discriminatoria, física, simbólica y la lista podría continuar) de manera continua o es lo que se resalta en los medios. Todos los días muestran y dan cuenta de la violencia y que cada vez son peores los hechos, que se agravan, que crecen en cantidad. Y el que es mero espectador poco a poco va perdiendo la dimensión de esta situación las implicancias para la sociedad y para su vida misma la prosecución de estos hechos. La regularidad de estos hechos puede promover el desinterés por buscar una solución enterarse de la situación implicarse en ella. Es este acostumbramiento del que hablábamos que impela a que las situaciones queden como estén. Desde
"Pragmas"

El lenguaje entraría o sería como dato-signo-acción: sema. Una inhibición funcional de largo tiempo con compromiso orgánico del lenguaje sería una afasia, una inhibición relacional de corto plazo una censura represión. Aquí no hay una primacía del lenguaje
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Sabato por siempre Sabato
sábado, 28 de noviembre de 2009
Umbrales y memoria (adelanto)
“El olvido hace posible la acción” Edita Mombiela
¿Qué sería la memoria desde
¿Cómo serían compatibles entonces la memoria y el olvido sobre la acción? ¿y los umbrales de sensibilidad donde entran? Si ponemos hincapié en que los umbrales tienen una historia, su continum, es decir, que tienen su construcción temporal, analicemos o analizaremos que puede alguien en base a sus posibilidades de sentir, de ser afectado. Que, a cada quien se le ha inculcado, predispuesto, enrutado en la forma de ser, de actuar, de percibir lo que acontece. Algunas veces, por ello la importancia del análisis, la memoria o la historia pueden tornarse totalmente rígidas, o cerradas por lo que perseveran en al forma de recibir las cosas. Si apuntamos a la posibilidad de acción esta en la apertura de los sentidos, percepciones de las cosas, de los afectos que se desplazan en el aire, un cuerpo cerrado puede difícilmente actuar para salir del estado en que se encuentra.
La memoria tiene dos aspectos que se pueden tomar en cuanto a la acción. Uno puede promover la acción y otro que inhibe. El pasado puede ser potenciador o una carga pesada que nos impide el movimiento. Ya que los caminos fijos, los circuitos petrificados, las vías duras de acción pueden ser heredadas, perpetuándolas bajo preceptos antiguos y de diferentes formas con el fin de estatizar las cosas, una moral histórica que presiona sobre determinados puntos para el acceso de determinadas cosas y de otras no. La ponderada tradición puede llegar a ser inhibidora ya que sólo permite hacer lo que se hacía anteriormente. El punto es que hay cosas que no funcionan actualmente, una especie de negación del movimiento, de la dinámica de la vida misma, por lo que no puede tomarse las cosas como se hacía antes. En este punto es que el olvido es el mejor de los movimientos para la acción. Olvido, como borramiento y en positivo para la acción, no negación de lo anterior sino suspensión, ya que lo anterior tal vez no funcione ahora, ello no le quita que pudiese funcionar posteriormente. Por lo que se lee hay un acercamiento al pragmatismo, lo que funciona que funcione, lo que no, dejarlo a un lado. Puede ser… pero no hay un fin único, el todo por el todo. Justamente el olvido es acompañado de la ética más que de la moral. Si el pasado (tomando como en abstracto tanto historia o como memoria, veremos más adelante estos puntos) en este momento nos ahoga, que hay que hacer las cosas por que sí, llegadas al absurdo o a la positividad misma del poder, como coacción, un camino deviene por olvidarse, desterrarlo de nosotros abandonar la tradición, no enfrentarse a ella, sino mirar hacia otro lado, buscar alternativas, otros modos de hacer las cosas.
Historia y memoria
La historia, y disculpen el fascismo, nunca va a ser objetiva. La historiografía que sería el punto mas objetivo de la historia como método y desprendimiento en calidad de disciplina o ciencia, busca escritos de un hecho en particular o datos materiales separados de los relatos y vicisitudes de lo que alguien puede haber captado de ese hecho en particular. Pero he aquí que lo que se captó, se registró, también fue hecho por humanos, por más que haya tratado de ser lo más objetivo posible, relatado lejos de toda emoción, prejuicio o concepto anterior, su forma de percibir las cosas tiene o tenía ya un matiz particular. Lo que entra en un cuadro paradojal ya que quien hizo registro, tiene su historia particular, atravesado por un tiempo y lugar especifico la forma de decir, de ver, de sentir las cosas en cierta manera estaba determinado, más no cerrado, pero sí guiado. La persona, pertenece a un campo social determinado, caracterizado con ciertos matices
En definitiva lo que se puede hacer y esto no va en contra de la historia, es una construcción de la historia. En esta construcción de la historia, si se puede seguir remitiendo a la historiografía, usarla como método o como recurso.